En estrategia de posicionamiento, hacer que los resultados de búsqueda beneficien a las marcas y empresas y a las páginas que a ellas les interesan, por tanto, posicionar en los primeros resultados de las búsquedas las propias webs y lograr que estas se mantengan en esos lugares sin ser desplazadas por las de la competencia.

Por ello, las marcas y las empresas tienen que tener mucho cuidado con lo que hacen y con cómo lo hacen. Una buena estrategia de SEO no debe centrarse únicamente en estar en todos los lugares posibles sino que, en realidad, tiene que esforzarse por poner a la compañía allí donde debe estar, esto se lograría mediante un buen marketing de contenidos.

Un 58% de los consumidores señala que empieza en los buscadores la búsqueda de información para su siguiente compra. Un 27% emplea los motores de búsqueda para leer reviews y opiniones y un 32% empieza en los buscadores directamente su compra online.

El marketing de contenidos se ha convertido en un elemento muy importante. Una técnica de marketing de creación y distribución de contenido relevante y valioso para atraer, adquirir y llamar la atención de un público objetivo bien definido, con el objetivo de impulsarles a ser futuros clientes.

En un mercado en el que los consumidores son cada vez más reticentes a la publicidad tradicional, en uno en el que los anuncios tienen que enfrentarse a cada vez más barreras para llegar hasta ellos, este nuevo formato logra ofrecer algunas de las cuestiones que estos consumidores valoran.

El propósito del marketing de contenidos es atraer y retener a esos posibles clientes a través de un contenido relevante y valioso.

  • Mejora tu imagen de marca. Si le das a tus usuarios contenidos útiles y personalizados, mejorarás tu reputación y visibilidad.
  • Te permite generar relaciones directas y cercanas con tus usuarios de forma natural y abierta.
  • Es más barato y más rentable.
  • Mejora tu posicionamiento en buscadores.
  • Te hace pensar inevitablemente en tus usuarios, con la infinidad de ventajas que ello conlleva.

Diversificar formatos para también diversificar la audiencia. Posts, imágenes, infografías, vídeos, webinars, screencasts, ebooks, podcasts, presentaciones, etc. Aprovechar las ventajas de cada uno sin perder de vista los objetivos de la campaña.

Si las compañías logran hacerlo y si consiguen que el contenido encaje con eso que están buscando los consumidores, su efecto será muy positivo. Un contenido que muestra lo que quieren encontrar en el momento exacto en el que lo necesitan durante el proceso de compra impactará muy positivamente en la intención de compra.

fuente: http://www.puromarketing.com